lunes, 15 de diciembre de 2025

Plasencia, historia, ambiente y naturaleza en estado puro



Llegamos a Plasencia y aparcamos en un parking gratuito junto al río, muy cerca del centro histórico. 

Desde allí, en apenas unos minutos caminando, ya estamos entrando de lleno en la ciudad. Un inicio perfecto para descubrirla sin prisas.

Muy pronto alcanzamos una de las puertas de la muralla, que nos da la bienvenida a la parte antigua. Pasear por estas calles es un auténtico placer: comercio tradicional, terrazas animadas y un ambiente fantástico, tanto de día como al caer la tarde.


La Plaza Mayor, el corazón de Plasencia

Nuestro paseo nos lleva hasta la Plaza Mayor, el verdadero corazón de la ciudad. Aquí se encuentra el Ayuntamiento
El Ayuntamiento, con uno de los símbolos más curiosos de Plasencia: el famoso “Abuelo Mayorga”, un muñeco situado en el campanario que golpea la campana marcando las horas. Es imposible no quedarse mirándolo con curiosidad.



La Plaza Mayor está siempre llena de vida, con bares, restaurantes y tiendas alrededor. 

Muy cerca se encuentra el Hotel  Rincón Extremeño, donde nos alojamos, una ubicación ideal para moverse andando por todo el casco histórico. Además admiten mascotas algo fundamental para nosotros porque viajamos con nuestra perrita Mila 🐾.


Comer en Plasencia: nuestro rincón favorito

Uno de nuestros grandes descubrimientos fue El Rincón de Amador , que se convirtió rápidamente en nuestro lugar favorito para comer.

 Ofrecen comida tradicional extremeña, abundante y deliciosa. Además, cuentan con terraza, algo fundamental para nosotros porque viajamos con nuestra perrita Mila 🐾.

Desde la terraza disfrutamos de unas vistas inmejorables a la Plaza Mayor y a la Catedral, mientras saboreamos productos de la tierra. Un lugar totalmente recomendable.



Las dos catedrales de Plasencia, una visita imprescindible

Plasencia tiene una particularidad única: dos catedrales unidas en un mismo conjunto.

La Catedral Vieja, de estilo románico-gótico, es sobria y muy acogedora. Destaca su claustro y su impresionante retablo.


La Catedral Nueva, de estilo renacentista, quedó inacabada, pero su interior es majestuoso y sorprende por su tamaño.

Visitar ambas es imprescindible para entender la historia y la importancia de la ciudad.


La muralla y sus puertas: un viaje al pasado

Otro de los grandes atractivos de Plasencia es su muralla medieval, una de las mejor conservadas de Extremadura.




Recorrerla y entrar por sus diferentes puertas —como la Puerta del Sol, la Puerta de Trujillo o la Puerta Berrozana— es como viajar en el tiempo y sentir ese ambiente medieval que todavía se respira en la ciudad.



Otros monumentos y rincones que no te puedes perder

Además de las catedrales, merece la pena visitar:

-Palacio de los Marqueses de Mirabel, con su precioso patio porticado.

-Convento de San Vicente Ferrer (Las Dominicas).

-Casa del Deán, uno de los edificios civiles más antiguos.

-Acueducto de San Antón, un rincón muy fotogénico.

-Miradores junto a la muralla, perfectos para ver el atardecer.



El río de Plasencia: una playa natural sorprendente



Uno de los aspectos que más nos llamó la atención fue el río Jerte a su paso por Plasencia, convertido en una auténtica playa natural.


En verano, los vecinos bajan a bañarse, a refrescarse o simplemente a pasar el rato. Hay mucho ambiente, zonas verdes y una sensación de vida local que nos encantó.



Escapadas imprescindibles cerca de Plasencia

Plasencia es también una base perfecta para descubrir el norte de Extremadura:


-Valle del Jerte (a pocos minutos): famoso por la floración de los cerezos en primavera, rutas de senderismo y pozas naturales.

-Monfragüe: uno de los mejores parques nacionales para observar aves y disfrutar de paisajes espectaculares.

-Hervás: con su precioso barrio judío.

-Granadilla: un pueblo amurallado abandonado con muchísimo encanto.

-Las Hurdes: naturaleza salvaje, piscinas naturales y pueblos con identidad propia.


Plasencia nos conquistó por su mezcla perfecta de historia, ambiente, gastronomía y naturaleza. Una ciudad para disfrutarla sin prisas, paseando, comiendo bien y dejándose sorprender en cada rincón.

Sin duda, un destino que recomendamos al 100%. 💚






¡Buen viaje siempre! 





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