sábado, 17 de enero de 2026

Santa Pau: paseo por una joya medieval entre volcanes de la Garrotxa


“Qué ver en Santa Pau: paseo medieval entre volcanes en la Garrotxa (ruta dog friendly)”

Santa Pau es uno de esos pueblos que parecen detenidos en el tiempo. Situado en pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, combina a la perfección historia medieval, paisaje volcánico y gastronomía local. Un destino ideal tanto para una escapada de un día como para un fin de semana completo, apto para todo tipo de viajeros y presupuestos.


Dónde aparcar en Santa Pau

Aparcamos a las afueras del pueblo, en uno de los parkings gratuitos y perfectamente señalizados, y desde allí comenzamos a caminar tranquilamente hacia el centro histórico. El acceso a pie ya te va metiendo en ambiente: calles de piedra, silencio rural y ese aire medieval que se respira desde el primer momento.

Nada más dejar el coche en el parking de Santa Pau " o en alguna de las calles cercanas al Carrer del Mirador ".



Plaza del Mirador de Santa Pau: una parada obligatoria

Nos acercamos caminando hasta la Plaza del Mirador, uno de esos lugares que te obligan a frenar el paso y mirar.

Desde aquí se disfrutan unas de las vistas más bonitas de Santa Pau. Frente a nosotros aparece una fila de casas de piedra que se agarran a la colina donde se levantaba el antiguo recinto amurallado. Entre los tejados asoman restos de muralla y, dominándolo todo, el campanario de la iglesia de Santa María, que se convierte en el gran protagonista del paisaje.

Es un sitio perfecto para sentarse un rato, pedir algo en la terraza del bar Can Pauet y simplemente dejar pasar el tiempo mientras contemplas el pueblo desde la distancia. Si vas sin prisas, este es uno de esos rincones que se disfrutan especialmente al final del paseo.

A solo unos metros nos encontramos con otro punto muy fotogénico: el Ayuntamiento de Santa Pau, ubicado en una casa de estilo ecléctico construida en 1928, un edificio que rompe con la estética medieval del entorno y que añade un toque curioso al recorrido.

Salimos justo frente al Ayuntamiento y, como carta de presentación, nos recibe una tienda de recuerdos imposible de ignorar. En su entrada, un gran saco de judías de Santa Pau anuncia orgulloso el producto más famoso de la zona. Tomamos nota mental: a la vuelta caerán imanes para la nevera, un saquito de estas judías tan valoradas y algún vasito de chupito con el nombre del pueblo.


Un recorrido medieval perfectamente señalizado

Santa Pau cuenta con un recorrido turístico marcado, muy bien pensado, que te guía por todos los puntos importantes del casco histórico. Todo está cuidado al detalle, ideal para recorrerlo sin prisas y sin perderte nada.


 A lo lejos ya se deja ver el castillo de Santa Pau, imponente, vigilando el pueblo desde lo alto. Pero antes, el camino nos conduce a uno de los espacios más especiales de la villa medieval.



La Plaza Mayor y la Iglesia de Santa Mar

Accedemos a la Plaza Mayor a través del Portal de San Antonio,
una de las antiguas puertas de acceso al recinto amurallado y uno de los rincones con más carácter de Santa Pau.



Cruzarlo es como atravesar un túnel en el tiempo: un pasillo medieval cubierto con vigas de madera, grandes arcos de piedra del casco histórico de Santa Pau y una atmósfera única que anticipa la historia medieval del pueblo y todo lo que espera al visitante en su interior.


De repente, el espacio se abre y aparecemos en una gran plaza medieval, rodeada de casas antiguas perfectamente conservadas, auténtico corazón del casco histórico.

Presidiendo la escena se alza la Iglesia de Santa María, una construcción de estilo gótico sobrio y elegante, documentada desde el siglo XIII. 


Durante siglos fue el centro espiritual y social de Santa Pau. Su fachada austera contrasta con la fuerza de su presencia, y su campanario se eleva como uno de los principales puntos de referencia del pueblo.

Desde época medieval, esta plaza ha sido el lugar donde se celebraba el mercado, una tradición que explica la importancia comercial que tuvo Santa Pau dentro de la comarca de la Garrotxa.
Paseamos por la plaza con calma, nosotros dos y Mila, que parece disfrutar tanto como nosotros del empedrado y de los olores nuevos.



Bajo los arcos hacia el castillo de Santa Pau

Siguiendo la ruta marcada, caminamos por debajo de los arcos y comenzamos a ascender suavemente hacia el castillo .

El castillo, que se impone sobre el pueblo como uno de los grandes protagonistas del skyline de Santa Pau.

Desde muchos rincones del casco antiguo y desde los miradores cercanos, su silueta destaca sobre los tejados de piedra y el paisaje volcánico que lo rodea.

El Castillo de Santa Pau, de origen medieval, fue durante siglos la residencia de los barones de la villa y el principal elemento defensivo del pueblo. Hoy no se puede visitar por dentro, ya que gran parte del edificio es de uso privado, pero su presencia sigue siendo absolutamente majestuosa. 
Declarado conjunto histórico, el castillo es uno de los grandes símbolos de Santa Pau, un lugar imprescindible para quienes buscan qué ver en Garrotxa, turismo rural en Cataluña y conocer el patrimonio medieval en Cataluña, y un recordatorio constante de su pasado feudal.

En la actualidad existen proyectos para su rehabilitación y puesta en valor, con la idea de preservar este patrimonio único y darle un futuro ligado a la cultura y la memoria histórica del pueblo. Mientras tanto, contemplarlo desde el exterior es una de las imágenes más potentes y reconocibles de Santa Pau.

Ver el castillo desde el exterior , su torre elevándose sobre el entramado de tejados medievales y el fondo verde de los volcanes ,  es una de las experiencias más impresionantes al recorrer Santa Pau, y anticipa lo que podría ser una futura visita aún más rica cuando sus espacios interiores se abran a visitantes de todo tipo.




Entre el pueblo y el mirador: coladas de lava y paisaje volcánico

Uno de los grandes atractivos de Santa Pau es cómo el paisaje volcánico se integra de forma natural con el núcleo medieval.


Siguiendo uno de los senderos que salen del pueblo, caminamos entre antiguas coladas de lava solidificada, restos visibles de la intensa actividad volcánica que dio forma a esta zona hace miles de años.


Hoy, estas coladas están cubiertas de vegetación, creando un terreno irregular y muy característico en la Garrotxa, un lugar imprescindible para quienes buscan qué ver en Garrotxa

Caminar por aquí es hacerlo sobre la historia geológica de la región, donde la piedra volcánica oscura de los volcanes de Cataluña contrasta con los muros medievales y el verde intenso del entorno, perfecto para los amantes del senderismo en Cataluña y el turismo rural en Cataluña.




Mirador de la Vila Vella (Villa Vieja)

Continuamos por un sendero sencillo y bien acondicionado hasta llegar al Mirador de la Vila Vella


 El Mirador de la Vila Vella, situado en las afueras del casco histórico.

Mirador de la Vila Vella . Desde este punto, la vista es sencillamente espectacular.

Frente a nosotros se despliega toda la Villa Vieja de Santa Pau, con el castillo dominando el paisaje y la torre de la iglesia emergiendo entre las casas de piedra. 
 El entorno volcánico, verde y ondulado, rodea el conjunto y le da un aire casi cinematográfico.

Es un lugar perfecto para detenerse, respirar hondo y comprender la estrecha relación entre el pueblo y el territorio que lo rodea, ideal para quienes buscan turismo rural en Cataluña, descubrir qué ver en Garrotxa y explorar los volcanes de Cataluña.



Murallas, memoria y pequeños detalles con alma

De regreso, seguimos un sendero que cruza un puente de madera y nos devuelve al casco antiguo. 

Subimos unas escaleras de piedra hasta llegar a una pequeña plaza donde encontramos un monumento con fotografías históricas, contra el Holocausto nazi y en homenaje a las victimas  Catalanas en el genocidio .  Un espacio pensado para preservar la memoria colectiva del pueblo y rendir homenaje a su pasado.




Continuamos callejeando y descubrimos pequeñas esculturas escondidas en las paredes, detalles discretos que hacen que el paseo sea aún más especial si se camina con atención.

La Vila Vella conserva tramos de muralla, torres y antiguas puertas de acceso que recuerdan el carácter defensivo de Santa Pau, todo perfectamente integrado en el paisaje actual.


Gastronomía local y final de la ruta

Antes de marcharnos, volvemos a pasar por una zona de arcos donde se concentran varios restaurantes que ofrecen menús elaborados con las famosas judías de Santa Pau, auténtico oro gastronómico de la comarca. Nosotros ya hemos comprado nuestro saquito en una tienda local, así que misión cumplida.

Salimos del pueblo tranquilamente y regresamos al parking gratuito, cerrando una ruta circular perfecta, cómoda y apta para hacer en pareja, con perro y sin dificultad.



Qué ver cerca de Santa Pau: volcanes y naturaleza

Santa Pau es un punto ideal para explorar la Zona Volcánica de la Garrotxa. Muy cerca encontrarás:

🌋 Volcán de Santa Margarida
🌋 Volcán Croscat
🌳 Hayedo de Jordà
🚶 Rutas de senderismo bien señalizadas entre volcanes y bosques

Todo está muy cerca y es perfecto tanto para escapadas de un día como para un fin de semana completo.



Santa Pau: historia, volcanes y esencia medieval

Santa Pau no es solo uno de los pueblos medievales más bonitos de Cataluña, es también un lugar donde historia, naturaleza y gastronomía se mezclan de forma auténtica. Un paseo tranquilo, ideal para viajeros de todo tipo y condición económica, con perro o en pareja, y con mil detalles que lo convierten en un destino imprescindible en la Garrotxa.





!Buen viaje siempre !










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